Un Pacto de Estado

Leí hace bien poco un artículo de Rafael Dezcallar, diplomático retirado. Su último destino fue la China donde estuvo 6 años. Ha sido embajador y tenido algún cargo político en el ministerio de AA.EE. (como si ser embajador no fuese una tarea política) con Aznar, Zapatero, Rajoy y Sánchez. Este es el artículo:

https://www.elconfidencial.com/mundo/un-mundo-desordenado/2026-07-24/espana-campeonato-mundial-futbol-valores-1hms_4394711

A mí me da mucha rabia que los periodistas y tertulianos me resuman lo dicho o escrito por algún personaje, conferenciante o escritor. Por tanto, os invito a leerlo. Como muestra, esto:

Uno de los problemas que seguimos teniendo ../.. es la falta de autoestima como nación. ../.. Es también probablemente una de las razones de la polarización, porque si nos respetáramos más a nosotros mismos no toleraríamos los comportamientos polarizadores.

Dezcallar, optimista, nos insufla autoestima, y trae algo de viento fresco sobre el constante acaloramiento verbal de nuestros representantes y sus voceros, acaloramiento producto en parte por tanto incendio. España en verano parece una parrilla. Han llegado a tal nivel que una ministra dice que Feijóo «está dibujando» un próximo Gobierno de coalición PP-Vox que se parece «cada vez más a esos gobiernos criminales como el de Hitler» mientras que Ayuso y el ministro Puente se llaman mamarrachos mutuamente, todo ello con el máximo rigor y respeto.

En este país todo es una hipérbole.

Dezcallar debería ser nombrado “special envoy” para rescatar España de sí misma y de los incendios. Me gusta más el término inglés que el español de “comisionado especial”. Comisionado me suena a comisión, con lo cual empezaríamos mal. En cambio “envoy”, de origen francés (de envoyer), suena más diplomático, como él.

Como mi sueño laboral es ser asesor, nada de responsabilidades, ni gestionar personas que son un verdadero dolor de muelas, aquí va mi análisis, gratis total.

Para unos los incendios son culpa exclusivamente del Cambio Climático (lo de Calentamiento Global era erróneo).  Para los otros es por prohibir las corridas de toros y poner pegas a los cotos de caza, por tanto, es cuestión ideológica. En cualquier caso, exista o no un cambio climático fuera de lo natural y causado por el ser humano o no, hay que verlo como una oportunidad para mejorar. Sea cambio climático, sea un cambio de ciclo, sean unas décadas un poco revoltosas, la tendencia parece real. Por tanto, la acción y la inversión son necesarias.

Con permiso de la audiencia el cacareado Plan de Estado para la Emergencia Climática sería tan ambicioso que quedaría en nada. Es un brindis al sol, una larga cambiada, un truco de trilero. Nada por aquí, nada por allá, et voilà: un Plan.  

Semejante plan me resulta muy ambicioso. Debería abarcar, además de los incendios, qué hacer con las estaciones de esquí, con las gotas frías, prepararse para las sequías, inundaciones, canalizar correntias, desaladoras,  las especies invasoras y las enfermedades asociadas, analizar el impacto en nuestra industria ganadera y agrícola y qué hacer para aliviarlo, qué pescado comer en verano cuando las sardinas, el bonito y las anchoas se desplacen al Mar del Norte, el cambio del nivel del mar, retrancar y proteger kilómetros de paseo marítimo, y lo más importante: ver cómo se pueden calcular los datos de esos cambios y sus predicciones (fidedignos, claro).

¿Por qué no un Plan de Estado para la protección de los bosques? Divide un gran problema en otros más pequeños para hacerlos manejables. Hablan de inversiones de unos 1.000 millones de euros al año. El dinero ya lo encontrarán Santos Cerdan, el Bigotes, Aldama y Bárcenas.

Dicen y publican con insistencia que los incendios hoy en día son más devastadores. Me lo creo porque la alerta temprana es más rápida y los medios de hoy son infinitamente más eficaces que hace 40 años y a pesar de ello se descontrolan en cuanto se dan los tres 30: más de 30 grados de temperatura, menos del 30% de humedad y sobre todo más de 30 km/h de viento.

Los incendios de más de 30.000 hectáreas (ha) son habituales. Para haceros una idea, 30.000 ha es esto (300 km2):

Por último le voy a sugerir que analice las estadísticas del ministerio, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, MITECO lo abrevian, que no abrevan porque eso es cosa de animales. Os dejo las estadísticas de dos décadas de incendios, en los 80 y esta última década.

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/incendios-forestales/incendios_forestales_espania_1990_tcm30-132549.pdf

https://www.miteco.gob.es/content/dam/miteco/es/biodiversidad/temas/incendios-forestales/Avance_IIFF_2025_.pdf

Las conclusiones son:

  • El peor año fue 1985, con casi 500.000 ha quemadas
  • La media de la década de los 80 fue de 210.000 ha, y la media de la última década fueron 100.000 ha
  • El peor año de la última década fue el 2025, con 350.000 ha quemadas
  • He buscado otras décadas y no encuentro nada realmente significativo; el año 1994 también estuvo chamuscado, con cerca de 450.000 ha.

Os pongo el cuadro de los años 90 por ser el más cachondo. Va un funcionario enamorado del arte cubista y corrige el gráfico a mano, y su recuadro rojo queda ahí para la eternidad.

Un poco de humor siempre viene bien. Dedicado a Rafael Dezcallar, optimismo y humor es la única solución posible.


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