así llamaba Edgar, el mayordomo de los ARISTOGATOS, a la madre y tres crías que iban a heredar los bienes de su dueña. Su avaricia le impulsó a dormirlos con unas pastillas y a abandonarlos en el campo, lejos de París. Por suerte, por allí apareció Thomas O’Malley, el macho valiente y guapo que las devolvió a su mansión. Un prototipo de macho hoy en día mal visto.
Los Aristogatos: La Aventura Musical de Edgar y Adelaida | TikTok
Disfruto de animales desde hace ya muchos años: tengo perro de forma casi ininterrumpida desde hace 35, un gato que se coló en casa en un periodo inter-canes, aparte de pájaros, hámster, pato, tortugas de agua (las de oreja roja hoy totalmente prohibidas) o esos peces rojos de agua dulce, que normalmente duran un par de años, y a mi casi diez.
Uno de los secretos para que los animales te duren es que no les hagas caso, no les sobrealimentes. En caso de no moverse o estar enjaulados, hay que encontrarles el sitio.
Gatito, gatito, gatiiiiitooooo… Así supongo que llaman esas señoras jubiladas (si, señoras) a los gatos de esas las colonias urbanas que encontramos de vez en cuando. Supongo que el estado de esas colonias será variable, es decir, gatos castrados y esterilizados por veterinarios voluntarios, gente que compra la comida y limpia, o en otros casos solo es un sitio donde la gente pone agua y comida, y que los gatos se apañen y reproduzcan alegremente.
Cada vez que veo una de esas colonias me acuerdo de Mao Zedong, el antiguo líder de China. Me acuerdo de él por un error ecológico que cometió cuando mandaba mucho, coincidiendo con “El Gran Salto Adelante”.
Se cargó todos los gorriones que había en China para proteger sus cultivos. Consecuencia: los gorriones, además de grano, comían bichos, y las plantaciones de arroz y otros hierbajos fueron víctimas de múltiples plagas.
Consecuencia: como en China caen como moscas, aquella y otras decisiones ligadas al Gran Salto Adelante costó una buena hambruna con unos cuantos millones de muertos, y la nunca recuperación de la fauna de gorriones aún hoy en día.
Para darnos cuenta de la relación entre las colonias de gatos y Mao Zedong os dejo esta imagen:
Pues sí, las colonias de gatos tienen un impacto importante en la fauna de las ciudades, es decir, los gorriones.
La ley socialista del 2023 reconoce la figura del gato comunitario, con la buena intención de ir acabando con ellos, pero no se pueden ni encerrar, ni sacrificar. Los ayuntamientos son los responsables de su esterilización; buena manera de crearles un problema y la verdad, veo las mismas colonias en los mismos sitios desde hace décadas.
Como a Mao, a los protectores de los animalitos se les olvidó la ecología y su delicado equilibrio. Los gatos, aunque les demos de comer en abundancia, son predadores y sus presas naturales son pequeños mamíferos y pájaros. Su instinto no perdona.
Mi gato, ya con 14 años, ha sido capaz de cargarse media docena de pajarillos en terrazas y jardines dentro de casa; últimamente creo que anda lento, porque no he recogido plumas, cabezas y vísceras del suelo o la hierba desde hace tiempo.
Dedicado a Walt Disney, los ARISTOGATOS y a mi hija, que consiguió que viese la película 60 veces, como poco.


