¿Tú qué harías?

El charco de hoy es de campeonato.

Estamos a 5 de Abril de 2019 y leo en las noticias que un señor ha sido detenido, esposado, y trasladado a comisaría por asistir a su mujer en el suicidio, lo que se llama un suicidio asistido. Este hombre tiene 70 años y su esposa tenía 61. No entro en valorar la situación del enfermo: solo diré que expresamente pedía a su marido ayuda para acabar con su vida, pues ella no podía hacerlo por sus propios medios. Es decir, el hombre le proporcionó los medios para quitarse la vida: le dio a beber un barbitúrico que ella tomó voluntariamente.

Estamos en Abril de 2014. Una mujer bastante mayor es ingresada en el hospital de San Sebastián con una infección de orina. Desde hace unos pocos meses la cabeza no le anda bien. Camina a duras penas, y últimamente ya no se levanta de la cama ni con ayuda. El panorama es muy poco esperanzador. La planta del hospital se llamaba “Tratamiento basado en la evidencia”. Sorprendente.

Al cabo de unos pocos días, en una decisión colegiada por el cuadro médico, deciden retirarle medicación, suero, etc. A partir de entonces solo se le proporcionará morfina. Así hasta que murió al cabo de tres o cuatro días. Todo muy profesional, cuidando de que no sufriera y los médicos informando de cada paso. O sea, una eutanasia (en griego “buena muerte”). También le llaman sedación paliativa.

Sinceramente, yo no veo grandes diferencias entre ambos casos.

 La OMS define la eutanasia como “acto deliberado para dar fin a la vida de un paciente”. Las definiciones sobre los tipos de eutanasia o como se deben llamar a los distintos actos médicos no está consensuado.  Por si os sirve de algo, podéis consultar esas definiciones siguiendo este enlace.

La eutanasia y el suicidio asistido en el fondo son lo mismo. El hombre que da pie a esta entrada ha sufrido dos castigos: el primero es hacer lo que hizo. Salvando las distancias, aún recuerdo las dos veces que he sacrificado a un perro. No me quiero imaginar lo que debe ser ayudar a suicidarse a tu propia mujer. Y el segundo castigo es que fue detenido, pasó un día en el calabozo, no pudo asistir al sepelio y está ahora pendiente de un juicio penal.

Lo siguiente a definir es el concepto de enfermo terminal y su calidad de vida. Es decir, en qué circunstancias la eutanasia podría ser aplicable.

Como llamar a las cosas es irrelevante. Esto es un problema ético, y la ética es personal… e intransferible. Por ello el código penal pinta muy poco en este asunto. Al igual que en el aborto. Con excepción de los casos evidentes (malformaciones, etc.) el aborto es un problema principalmente ético, y por tanto personal. Se asume que hasta las 14 semanas no es un ser humano: estupendo. Y solo por eso no vas a la cárcel. De la misma manera la legislación deberá definir cuando el suicidio asistido y la eutanasia podrían ser aplicables, como se llega a esa conclusión y quien lo hace. Igual que con el aborto. Por cierto, el suicido en sí no está castigado penalmente en España; o sea, el suicida que falla no es perseguido legalmente.

De hecho, es curioso el paralelismo entre la eutanasia y el aborto. Acabar con algo que ya está terminando, de mala manera, es pura compasión. Acabar con algo que no ha empezado puede ser cuestionable, máxime cuando sabemos que la vida da muchas vueltas, y lo que hoy parece que no tiene solución mañana solo será un mal recuerdo. En esto, como ya escribí hace tiempo, entramos en  el terreno de la ética de la convicción (lo que creemos, nuestra conciencia) y de la ética de la responsabilidad (lo que conviene o parece mejor). Un verdadero reto cuando hablamos de vivir o morir.

Algunos países ya han regulado sobre la materia como Holanda, Alemania, Canadá, Suiza, Bélgica o algunos estados de los EE.UU. Por último decir que la eutanasia no es aséptica; muchas voces en estos mismos países alertan de lo que se llama pendiente resbaladiza. Esto es, la aplicación de la eutanasia de forma cada vez más amplia, a casos en el límite de lo legal, a enfermos no terminales, e incluso se investigan casos en que los familiares presionaron a enfermos para que renunciaran a la vida.


2 respuestas a “¿Tú qué harías?

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