¿Esa que es mitad tonta, mitad tetas?

Esa frasecita se refiere a esta mujer, de nombre Sarah Santaolalla:

Pongámonos en situación. Sarah es de familia bien, cuenta con dos títulos universitarios (por Salamanca y León), es joven (no llega a los 30 años), y se la define como comunicadora y analista política

Es roja, más bien bermellón, y es algo así como el martillo pilón del PP y VOX y todo lo que huela a machismo y racismo. Gracias a ello recibe constantes amenazas por redes sociales y acosos variados de chalados ultras. Sale en la tele en los programas de Javier Ruiz (Mañaneros 360) o Jesús Cintora en el de Malas Lenguas.

La verdad es que no recuerdo haberla visto en la tele, pero si con 28 años ya está en el ojo de la polémica su lengüita debe de ser fina. Está haciendo carrera. Lo de tonta y tetona, aunque no expresamente, se lo dijeron a Sarah por tachar de traidor a Felipe Gonzalez al decir que no va a votar al PSOE. Ni yo, por cierto.

Rosa Belmonte fue la que dijo lo que pensaba. Es también licenciada en Derecho, y tras ejercer la abogacía se metió a periodista. Escribe columnas en el ABC, La Verdad de Murcia, o el Correo, también es tertuliana en radio y TV, como en Onda Cero, Espejo Público o El Hormiguero. Rosa suele crear polémica, no es políticamente correcta y le gusta el sarcasmo.

Ser sincero no es malo y desde un punto de vista objetivo Rosa no andaba descaminada, al menos con la segunda parte de la frase. La primera parte, lo de tonta, no opino, pero las carreras universitarias, aunque hoy en día degradadas por múltiples razones, todavía demuestran cierta capacidad cognitiva, de razonamiento y habilidades a la hora de organizar el pensamiento y escribir (Sarah es licenciada en Derecho). Además, no sales en la tele siendo un lerdo descerebrado, supongo.

¿Es tan terrible la frase? Hoy en día los principios son muy elásticos, pero ser llamado traidor es feo; A Carlos Mazón, el mentiroso e incompetente, se le ha llamado «asesino», «cobarde» y «rata». Los insultos entre políticos se aceptan: ladrón, llorón, facha, miserable, terrorista, tirano, mediocre, inútil, inepto, y un largo etcétera. Dos ejemplos: Pedro Sánchez: “El presidente del Gobierno tiene que ser una persona decente y usted no lo es” (A Rajoy). Esta no tiene desperdicio: Gabriel Rufián: “usted es el ministro más indigno de la historia de la democracia española”. Josep Borrell: “Una vez más ha vertido usted sobre el hemiciclo esa mezcla de serrín y estiércol que es lo único que es usted capaz de producir”. Con semejantes ejemplos, vale todo.

Lo dicho, lo de ¿Esa que es mitad tonta, mitad tetas? No me parece tan terrible. En todo caso, es casposo, feo, muy machista, que dice más del que lo suelta que de la persona objeto del desaire. Es una falacia de libro, “ad hominem”, donde se juzga a la persona, no su opinión o criterio. Tampoco la aludida tenía capacidad de defensa, no estaba allí, eso es de cobardes.

Será que mi empatía está bajo mínimos, aunque me consta que hacer referencia al aspecto físico (en este caso, característica o incluso virtud, que no defecto), está muy mal visto: llamar cabezón, tuerto, cojo, gordo, enano, etc. a los semejantes ya no se puede hacer. Tetona tampoco. Ni calvo, como yo.

Sin ánimo de polemizar, Sarah Santaolalla fue la que llamó “idiotas” a los españoles que no votaban al PSOE y demás partidos del Frente Popular, perdón, del frente progresista.  

También resulta curiosa la primera reacción de Sarah: «Anoche en un programa «familiar» fui humillada nuevamente por mi aspecto físico. El presentador me señaló, una señora me insultó y el resto de la mesa se rio ante esta violencia que se ejerció desde un plató. No fue en un callejón, fue en la tele. No eran hormigas, eran ratas. ¿Todos los días voy a ser atacada por ultras, presentadores o gentuza?». No fue la única en poner el foco en lo de tetona, y no en lo de tonta. O sea, lo que molestó fue lo de las tetas, no que le llamasen tonta.

Me despido. Dedicado a Sarah y Rosa, por mantenerme entretenido con estos debates de alto nivel.

Nota: mi hijo me ha dicho que Sarah es pareja de Javier Ruiz, el de Mañaneros 360. Ojo al dato, que decía el Butanito (mote de Jose María García, precursor de la radio deportiva de medianoche y que arrasó durante los años 70 y 80). Jose María es pequeño y cabezón, de ahí lo de butanito; como muestra la foto de abajo con Florentino, que también es bajito.


Una respuesta a “¿Esa que es mitad tonta, mitad tetas?

  1. La formación académica de Sarah Santaolalla (también conocida como Sarah Pérez Santaolalla) ha sido objeto de debate en diversos medios, y la información disponible presenta algunos matices importantes: * Estudios realizados: Según diversas fuentes biográficas, estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad de Salamanca y Derecho en la Universidad de León. * Estado de su titulación: Existe controversia sobre si ha finalizado dichas carreras. Mientras que algunas fuentes la describen como graduada o «jurista», otras publicaciones (como OkDiario e Infobae) señalan que no hay confirmación oficial de que haya completado ambos grados. * Polémica reciente: A principios de 2026, algunos medios y redes sociales se hicieron eco de críticas que cuestionaban su estatus profesional, llegando a afirmar que en ese momento era «estudiante de tercero de Derecho» y no abogada ni graduada. En resumen, aunque tiene formación universitaria en las áreas de comunicación y leyes, la finalización de sus títulos no está confirmada unánimemente por las fuentes públicas disponibles.

    Pero lista o espabilada sí parece.

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